En este mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, resulta que ahora hablamos con las máquinas como si fueran nuestros compadres de toda la vida. Un estudio realizado en diciembre de 2024 por Future, editor de TechRadar, en la que participaron más de 1.000 personas de Estados Unidos y el Reino Unido, revela que el 70% de las personas saluda a ChatGPT y le pide ayuda diciendo "por favor". Pero no se engañen, no es por educación ni amabilidad innata; hay algo más detrás de esta cortesía digital.
La cortesía por costumbre: ¿automatismo o reflejo humano?
En Estados Unidos, de ese 67% que se muestra cortés, un abrumador 82% lo hace simplemente porque es "normal" decir "por favor" y "gracias", ya sea dirigiéndose a un humano o a una IA. Es decir, la buena educación se ha convertido en un reflejo automático, como dar los buenos días al vecino que nunca responde. En el Reino Unido, las cifras son similares: el 83% de los usuarios corteses lo son por convicción, mientras que el 17% teme una futura insurrección de las máquinas.
El miedo a la rebelión de las máquinas: ¿paranoia o precaución?
Lo realmente fascinante es ese 18% que admite ser cortés por miedo a las posibles consecuencias, en caso de que haya una rebelión de los robots. Es decir, más de uno se imagina a su tostadora tomando venganza por años de migas acumuladas. Este temor no es nuevo; ya hemos visto cómo expertos en IA duermen con un ojo abierto, temiendo que sus propias creaciones decidan que la humanidad es prescindible.
La practicidad sin florituras: al grano, que el tiempo es oro
Por otro lado, está el 30% de usuarios que no se molestan en ser corteses con la IA. Dos tercios de ellos prefieren ir al grano, sin rodeos ni florituras, mientras que el resto simplemente no ve sentido en ser educado con una máquina. Es la versión digital de quienes nunca dicen "gracias" al camarero porque "es su trabajo".
Expertos en etiqueta digital: ¿cortesía programada o reflejo de humanidad?
Los expertos están divididos. Algunos creen que fomentar la cortesía con las IA es crucial, ya que un comportamiento irrespetuoso podría trasladarse a nuestras interacciones humanas. Otros piensan que, dado que las IA se entrenan en el comportamiento humano, nuestra cortesía podría influir en su desarrollo. Incluso desde Microsoft sugieren que usar un protocolo básico al interactuar con la IA ayuda a generar resultados más colaborativos.
Reflexión final: entre la cortesía y la supervivencia en la era digital
Al final, la forma en que interactuamos con las máquinas dice mucho de nosotros mismos. ¿Somos corteses por hábito, por miedo o por simple practicidad? Mientras seguimos navegando en este mar de avances tecnológicos, tal vez sea prudente mantener las buenas maneras, no vaya a ser que, cuando las máquinas tomen conciencia, recuerden quién les dijo "por favor" y quién no.



